Gestión de configuración para generar valor

Desde la Dirección Técnica del grupo Aernnova, intentamos liderar una visión estratégica del desarrollo tecnológico que nos permita posicionarnos a la vanguardia de nuestro sector. Esta visión técnica se basa en el "know-how", en cómo hacemos las cosas para tratar de mejorarlas siempre.
“Establecer y mantener la consistencia de los atributos físicos y funcionales de un producto a lo largo de su ciclo de vida”
Una parte muy importante de este liderazgo es una buena gestión de la configuración, ese gran desconocido que sirve para establecer y mantener la consistencia de los atributos físicos y funcionales de un producto con sus requisitos, diseño e información operativa a lo largo de su ciclo de vida.
Si diseñamos un artículo y fabricamos ese producto para su venta, debemos tener un plan que identifique una línea base para su desarrollo y las piezas incluidas en el diseño. Este plan para gestionar los cambios en un producto de forma sistemática y mantener su integridad a lo largo del tiempo se denomina Gestión de la Configuración (CM, por sus siglas en inglés). La gestión de la configuración establece qué diseño debe utilizarse para fabricar un producto, qué utillaje es necesario y qué productos de terceros se requieren de un proveedor específico.
El proceso de gestión de la configuración se compone de cinco disciplinas que establecerán la línea base de un producto y gestionarán cualquier cambio a lo largo del tiempo
Planificación y gestión: Guía el diseño del producto, define las responsabilidades, establece los hitos de configuración del programa e incluye qué herramientas y procedimientos utilizar.
Identificación: Establece estándares de nomenclatura para los elementos y requisitos de terceros, y permite definir la estructura de un producto y la línea base de su configuración inicial.
Control de cambios: Mantiene el control de las configuraciones, las solicitudes de cambio y la ejecución de las modificaciones en un sistema y su documentación.
Contabilidad del estado (Seguimiento): Implica todo el proceso de registro e informe de las descripciones de los elementos de configuración y los cambios en la línea base durante el ciclo de vida del artículo.
Verificación y auditorías: Permite auditar lo que se ha implementado y mantiene el control de todo el producto gestionado.
Veamos un ejemplo: ¿Cómo se vería afectada una estructura por los cambios?

Cualquier estructura de producto configurado relaciona los elementos, piezas y ensamblajes con los elementos que gestionan la efectividad o aplicabilidad de los cambios, es decir, el número de aeronave o la secuencia de entrega para Aernnova.
Así, en este ejemplo que contiene cuatro evoluciones, la estructura del producto en cada caso sería diferente y se aplicaría a distintos rangos de efectividad. Cada una de las diferentes soluciones de diseño (DS) conlleva una efectividad para todos sus elementos subordinados y, a su vez, está relacionada con cada cambio que da lugar a esa evolución (Solicitudes de Cambio - CR).


Por otro lado, hay que tener en cuenta que normalmente intentaremos orientar las estructuras de producto desde un punto de vista técnico y productivo común. Es decir, mediante el uso de ingeniería concurrente, la visión particular del área de ingeniería y la de fabricación y montaje pueden aglutinarse en una misma estructura. Mantener este criterio al gestionar las definiciones iniciales y los cambios posteriores siempre ahorrará tiempo y esfuerzo.

Como ya he señalado, la gestión de la configuración interviene en todas las fases de desarrollo o implementación de un cambio, desde la fase de oferta en la que se define una configuración según las especificaciones técnicas contractuales, hasta su fabricación y entrega. A partir de ahí, la gestión de la configuración queda garantizada por el servicio posventa. Mientras tanto, debemos asegurarnos siempre de que la configuración diseñada (As-Designed) y planificada (As-Planned) sea la que fabricamos y entregamos (As-Built), identificando claramente cualquier desviación, lo cual es responsabilidad de la Calidad de Planta o de la subcontratación.

Por último, me gustaría destacar en qué etapa de desarrollo nos encontramos y hacia dónde debemos dirigirnos. Actualmente, las herramientas de PLM (Gestión del Ciclo de Vida del Producto), como Teamcenter, nos están permitiendo consolidarnos como una entidad CMII (Empresa de Gestión de Configuración). La integración con un ERP (Sistema de Planificación de Recursos Empresariales) potente, como Infor, mejorará sustancialmente nuestra infraestructura de datos y el acceso a los mismos.
“Las herramientas de gestión en la nube nos permitirán avanzar hacia procesos de automatización y digitalización que facilitarán el uso de una Fuente Única de Datos como origen de la configuración de nuestros productos”.
El futuro ya no está lejos. Ya está aquí y tenemos un plan para consolidar nuestra posición entre los mejores proveedores de aeroestructuras. Bienvenidos al futuro.





