El día a día de Aída Vijande Veiga

En este número contamos con la colaboración de Aída Vijande Veiga.
Aída nació en Asturias y cursó Ingeniería Técnica Electrónica en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, Universidad de Oviedo.
Aída desempeña su labor en las instalaciones de Serra Soldadura, nuestra filial de automoción en Barcelona, y lo hace en un mundo donde la presencia femenina, si bien es minoritaria, crece con paso firme. Esta situación ha supuesto una motivación para Aída, que nos explica en detalle qué le llevó a aterrizar en este sector, cuál es su día a día y cuál es su visión acerca del presente y futuro de la mujer en él.
ANNnews: Aída, ¿podrías hablarnos un poco de ti?
Aída: Recuerdo que ya con 15 o 16 años tenía muy claro que quería estudiar una carrera técnica. Mis asignaturas favoritas eran matemáticas, física y dibujo técnico, así que tomar el rumbo de la ingeniería surgió de forma natural. Además, siempre sentí una gran curiosidad por saber cómo funcionaban todos los aparatos que veía y, aún hoy, después de haber visto muchas instalaciones automatizadas con robots, me sigue resultando fascinante comprender cómo funcionan.
En mi tiempo libre trato de disfrutar del aire libre; una ruta o paseo por la montaña es lo que más me puede gustar un sábado por la mañana. También me relajo leyendo novela negra o haciendo algo manual, como por ejemplo montar y pintar una caja de madera para decorar.
En un día normal de trabajo suelo levantarme una hora antes de salir de casa; necesito mi tiempo para despejarme y desayunar tranquilamente, es algo que me ayuda a afrontar el día con buena actitud.
ANNnews: Nos gustaría que nos explicaras en qué consiste tu trabajo y cómo es tu jornada laboral.
Aída: Dentro del departamento de Ingeniería de Automatismos de Serra, me ocupo de toda la parte relativa a la seguridad funcional de las máquinas, por lo que también colaboro de forma estrecha con el departamento de Ingeniería Mecánica.
La parte que más me gusta de mi trabajo es que me permite participar en todas las fases del proyecto, desde el inicio del diseño hasta la puesta en marcha final. Precisamente por eso, mi día a día es muy variado y tengo la suerte de ir viendo cómo el proyecto evoluciona del papel a una máquina en movimiento automático.
Durante la fase de diseño realizo el análisis de riesgos de la máquina. A partir de este, y en colaboración con los distintos departamentos de ingeniería, establecemos las medidas de seguridad para eliminar o reducir a niveles admisibles dichos riesgos. Para ello, realizo tareas como revisar el lay-out de la máquina para ver si hay zonas en las que se necesitan vallados excepcionalmente altos, o realizar los cálculos de los tiempos de paro de un robot ante una parada de seguridad iniciada por un dispositivo de detección de presencia, entre otras. Paralelamente, también me encargo de generar toda la documentación que refleje todas esas medidas de seguridad aplicadas y su idoneidad.
Durante la fase de montaje, mi labor se basa en asegurar que lo que se ha diseñado, una vez montado, sigue estando conforme a las normativas de seguridad. En caso de detectar alguna no conformidad, se traslada al departamento correspondiente y se busca una solución.
Y ya en la fase de puesta en marcha, mi función es realizar la validación de seguridades, que se lleva a cabo en el destino final de la máquina (Francia, Alemania, República Checa, etc.). Consiste en realizar pruebas funcionales de todos los dispositivos de seguridad para comprobar su correcto funcionamiento y poder emitir con total tranquilidad el certificado de conformidad CE.
ANNnews: La automatización, la robotización y otras tecnologías son ya una necesidad clave para mantener la competitividad en las empresas que buscan las últimas soluciones en automatización y robótica industrial para mejorar la productividad de sus fábricas y reducir costes. ¿Cuál es tu aportación en este ámbito y qué crees que se puede hacer para alcanzar este nivel de competitividad?
Aída: Desde el punto de vista de la seguridad funcional, creo que mi labor es aportar un enfoque que busque un sistema lo más seguro posible sin perder funcionalidad y siempre vigilando que no se incurra en gastos innecesarios. Mi puesto es de reciente creación y creo que ha aportado una mejora sustancial, ya que al detectar los problemas de seguridad antes, se puede buscar y aplicar la solución óptima, lo que supone un ahorro para el proyecto.
Además, los estándares de seguridad en la industria son cada vez más altos y ser capaces de proporcionar a nuestros clientes máquinas más seguras nos hace destacar frente a otros fabricantes. Creo que con esto hemos dado un paso más: ya no tratamos solo de producir más por menos, sino que introducimos un nuevo factor: producir más por menos y con riesgo cero para los empleados.
ANNnews: Aída, la representatividad de la mujer en el mundo industrial en España se sitúa cerca del 25%, una cifra que en la Unión Europea es de aproximadamente el 28%. Las Naciones Unidas han marcado en su Agenda 2030 varios de los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que destaca el ODS 5, cuyo objetivo es lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas para esa fecha. Aún hoy existen muchas dificultades, especialmente en el ámbito laboral, donde el techo de cristal sigue siendo un escollo que las mujeres aún deben superar. ¿Qué opinión te merece y cuál ha sido tu experiencia personal?
Aída: En mi caso, tanto en mi etapa de estudiante como en la de trabajadora, siempre me he visto rodeada de hombres. Y aunque es cierto que ha habido alguna situación puntual en la que me ha costado un poco más que se siguieran mis indicaciones en cuestiones técnicas que si hubiera sido un hombre, tengo la suerte de poder decir que las veces que me he sentido infravalorada o discriminada por ser mujer han sido las menos.
Creo que la ingeniería y el sector industrial son mucho más “opacos” que otros sectores y que falta visibilizar más este tipo de profesiones. Cualquier estudiante de primaria tiene un concepto de profesiones como la de astronauta, futbolista o periodista, pero no la de ingeniera o ingeniero. Por eso veo una tarea crucial mostrar a los niños y niñas referentes de mujeres en estos campos, para que todos lo naturalicen y elijan en el futuro sus estudios o empleos basándose únicamente en sus inquietudes.
Por otro lado, está el concepto del techo de cristal. Bajo mi punto de vista, sobre gran parte de las mujeres sigue pesando más la carga de la crianza de los hijos, etapa que coincide con la de mayor posibilidad de ascenso laboral. Poco a poco se está avanzando hacia una corresponsabilidad equilibrada, y creo que con las nuevas generaciones se logrará separar la visión familiar de la laboral, eliminando prejuicios a la hora de otorgar un cargo de responsabilidad a una mujer. Pero es importante que los gobiernos establezcan medidas que fuercen esta transformación y no dejarlo pasar pensando que se resolverá solo.
ANNnews: Además, hemos sabido que formas parte del Comité de Igualdad de Serra. ¿Cuáles son tus funciones allí? ¿Cuál ha sido tu experiencia como miembro del comité hasta la fecha?
Aída: El Comité de Igualdad de Serra funciona de una forma muy plana; es decir, no tenemos funciones asignadas a cada miembro. Es verdad que hay una persona que elabora las actas y otra que envía los correos, por poner ejemplos, pero trabajamos de una forma muy participativa. Nos reunimos con frecuencia para repasar cómo van las acciones del plan, ver nuevas iniciativas y comentar las publicaciones periódicas que hacemos en “Serra en femenino”, una sección donde destacamos a distintas mujeres, pasadas y presentes, que rompieron moldes y han sido olvidadas por la historia.
Mi experiencia está siendo muy buena y creo que la acogida por parte de todas las personas que trabajan en Serra ha sido excelente. Se ha notado que hemos conseguido crear conciencia sobre el tema, lo cual es gratificante.





